“Y ahora sí que están todos los que son, maestros de la escopeta, disparando con miradas y sonrisas entre ellos, alabando perros que están y que se fueron, haciendo ver el amor a La Gomera en cada paso por esos lugares donde cazan perdices, siendo ellos mismos cazados por los paisajes de esta bendita tierra, atrapados como presas de una caza mayor que va de Agulo a Playa de Santiago, de Vallehermoso a Valle Gran Rey. Esa caza, de perdices y de corazones, es dibujada por los parajes donde son felices.”
"Hemos venido para cambiarlo todo. Para que Canarias sea de todos y para todos. Y no podrán evitarlo, por mucho que intenten cambiar las reglas del juego para sacarnos del tablero. Más vale que lo vayan asumiendo"
Existe un valor en las pequeñas cosas que, sumadas, consiguen efectos extraordinarios. Y en la isla de La Gomera llevamos años trabajando desde la filosofía básica de que lo importante es ocuparse de las personas.
Después de estas largas vacaciones, si algo tenía claro era que tenía que escribir sobre mis experiencias con el senderismo, pese a que ya lo había hecho mi amigo y compañero de columna de opinión Óscar Mendoza, en un magnífico artículo que tituló “Subir Los Pasos, bajar El Roquillo, bañarse en El Pescante”, pero cada uno cuenta sus experiencias como le han ido.
Descentralizar la administración promovería una estructura más racional y eficiente e impulsaría el despegue económico de islas que han sido históricamente postergadas.
“Un horno, calentado por tártagos antes de dar paso a la leña, subiendo los grados centígrados al mismo tiempo que se compartía café y, quizás, una jícara de anís, compitiendo de forma sana por sacar los mejores productos entre risas, sabiendo que, en el fondo, el postre era una simple excusa para conversar durante horas y no sentirse solas. Y, además, siempre se podía encender la radio y poner una novela, Lucecita, por ejemplo, cuyas tristezas apenaban a esas madres ejemplares, a esas diosas de nuestro pasado.”
Hemos tenido que escuchar de un médico de la Mutua (seguro del coche) que si a nuestro hijo le doliera por donde dice no se tendría en pie y que hacerle un escáner es muy caro…. Aquí lo que prima es ahorrar y los pacientes que se apañen como puedan.
"De la misma forma, cuando alguna de las islas padece un acontecimiento extraordinario es cuando de verdad se descubre que somos y nos sentimos parte de una misma familia. Eso que llamamos pueblo"
“La fe hacia nuestra virgen se acentuaba en esos días y todo parecía más religioso, más apaciguado, más hacia el interior. Yo, primero creyente por obligación y después agnóstico por convicción, todavía recuerdo el incienso de la iglesia, los cantos de las bellas voces de nuestras princesas, Sofía Morales, por ejemplo, el recogimiento previo a la verbena, empezar a darse la paz en el templo sagrado y acabar abrazados ante unas copas de vino en cualquier ventorrillo presidido por el olor a carne de cochino y decorado con pencas”
“Hablo con mi querido Juanito Lilia y me explica todo ello con un pensamiento demoledor, revelador, nítido: mientras que la mayoría de los gomeros no tengan un medio de vida que sea independiente de la política no habrá libertad absoluta en la isla. Lo medito ahora, mientras lo escribo, y estoy seguro de que la mayoría de los que leerán esto estarán de acuerdo.”
Ha surgido un debate sobre un informe del Diputado del Común en el que se denuncia la existencia de graves deficiencias en algunas residencias de mayores en Canarias. Y se han lanzado duras críticas hacia el propio Parlamento por no haber “hecho nada” con esa denuncia.
“Empiezo a subir Los Pasos, paso a paso, disfrutando de cada apoyo y de cada vistazo hacia adelante aunque el corazón, cosas de la subida, se acelera como cuando eras joven y bailabas con esa chica guapa mientras todo se apagaba alrededor. El sol golpea mi espalda y mi cuello, me hace ver que estamos en verano y que sí, que hace calor, pero también hay más luz para apreciar cada línea de mi pueblo, cada roca pisada y pisada por miles de personas, cada hierba nacida en el terruño, en Agulo, en el rinconcito de jardín tropical, que diría el gran Miguelito.”
“Despegamos hacia el norte, más al norte, mucho más, hacia sitios que él conoce y que Carlos y yo no conocemos, territorios inhóspitos para los que no somos cazadores y pescadores, para los que, siendo gomeros, no conocemos casi nada de nuestra isla”
“Estoy seguro que le ha pasado a mucha gente. O no. Si no es así, esa gente que dio y no guardó nada constituye un ejemplo a seguir por éste que teclea y que se guardó palabras que no debió guardarse. Si leen esto y son jóvenes, tal vez saquen una lección para la vida. Si no son tan jóvenes, seguro que han actuado mejor que yo.”
“Pero, además de todo ello, hay algo más, mucho más, cosas que no tienen precio pero sí mucho valor, situaciones y momentos que formarán parte de esos pequeños locos bajitos y de ésos que ya peinan canas.”
“Hay un lugar en el centro de nuestra isla, en el centro de nuestro parque, en un lugar sin árboles pero rodeado de ellos, en un sitio donde los recuerdos tienen olor a carne de cochino y risas en familia. La Laguna Grande, grande no por ser laguna sino por ser ese espacio donde, siempre, fuimos felices con la energía de no saber que lo éramos.”
“Empiezo a leer con la imagen de Leoncito en mi cabeza, esa persona con talento y con talante, ejemplo vivo de la bondad, agulense de pro del que nos aprovechábamos para un diagnóstico certero, gomero universal por la gracia no de Dios sino de la justicia. Él, hace mucho, vino a verme cuando yo era un niño, tranquilizando a mi madre respecto de una operación. Esa sonrisa amplia y esa destreza con las manos eran el bálsamo para los que, neófitos en la medicina, necesitábamos de su magisterio como galeno. Hablaba como manejaba el bisturí, con precisión y generosidad.”